Capitulo III

Singularidad en la obra de Helnwein 

3.1) Introducción.

Toda la obra de Helnwein presenta originalidad. Esta es una de las características que hacen que lo podamos definir como verdadero artista; no sólo porque se ha podido apoderar de la técnica a tal punto que pareciera que le pertenece, sino porque además se ha propuesto descubrir y experimentar con distintos soportes y técnicas nuevas. En cada pieza podemos ver la reflexión que plantea sobre lo humano visto por medio del dolor y el sufrimiento; intentando hablar por medio de lo visual lo que los escritores y filósofos plantearon sobre lo utópica que es la sociedad; desmitifica los valores religiosos y cuestiona la moral. La manera de llevar a cabo estos conceptos por medio de lo pictórico ha hecho que la obra de Helnwein parezca  completamente real; esto es debido a que está basada en las corrientes hiperrealistas que hacen ver al espectador  una obra que es idéntica a la realidad fotográfica. Una de las originalidades de Helnwein es que, retomando el hiperrealismo, no utiliza el proyector para trazar su realidad fotográfica; él utiliza esa fotografía que amplia en grandes escalas y en ella comienza a dar pinceladas y texturas. Esta fusión de tintas  de impresión y  pinturas en una fotógrafa, hacen de su técnica mixta algo muy diferente y original.  

Lo interesante de los personajes de Helnwein es que abordan toda la psicología del hombre del siglo XX que se ve afectado de manera interna y externa, es decir, refleja lo “susceptible y frágil del ser”. Lo que hace original su obra es la manera en cómo decide llegar al espectador, llevándolo hacia puntos clave donde pueda verlos; las vías públicas, iglesias, salidas del metro, centros de reunión en ciudades importantes; logrando que sus imágenes le lleguen al espectador a la manera de un anuncio comercial, o un cartel puramente publicitario, pero él sí entrega un mensaje a la gente ; a diferencia de cualquier producto que es únicamente propaganda , el contenido que aborda su obra hace cuestionarse al espectador sobre los valores que se han instaurado a lo largo de la historia: intenta su  reflexión, decide  manipularlo  y provocarlo. El espectador, al sentirse horrorizado e insultado, termina por aborrecer las imágenes.  Debido a esto, en  varias ocasiones su obra se ha visto prohibida y agredida por el público pues lo que continuamente está planteando Helnwein es una desmitificación hacia todo lo establecido por el “establishment”, por eso trabaja con fotografías y pinturas de personajes del siglo XX que generalmente están presentes en los círculos intelectuales ( cineastas, filósofos, escritores, pintores) y figuras públicas (pop stars, productores, políticos, rebeldes, activistas, comunicólogos) que han sido precursores de su época y tiempo. El espectador, a través de los modelos de Helnwein, se pregunta sobre su propia vida, sobre la sociedad a la que pertenece y sobre el bien y el mal; además de que todo esto lo logra con sus accesorios        ( símbolos  religiosos), que en su mayoría mantienen  múltiples lecturas; pone en duda lo que es el racismo exaltando el movimiento nazi que es parte de la propia tradición alemana, la religión católica y los valores que instaura la iglesia, la ciencia, la ficción, el capitalismo y sobre todo, lo que somos como  mundo manipulado por los medios de comunicación, el impacto de la mercadotecnia y de la economía global..


Esto podemos comprenderlo con una frase de Eugenio Trías:

“El arte es un modo de producción que quiere hacer manifiesto lo que sustrae a toda revelación, en esta paradoja instala sus formas y sus motivos. En el goce, entre lo que puede revelarse y lo que debe permanecer oculto. Resplandece el límite mismo en el cual halla el arte su raíz vital y fecundante, así como su cadena de necesidad.” 5

3.2 Diversidad de técnicas y procesos creadores.

     3.2.1 Óleo y Acrílico sobre tela

La mayoría de las pinturas hechas por Helnwein con estas dos técnicas, sin mezclarlas con otros medios como son la fotografía manipulada o la computadora, reflejan obras en las que la pincelada se deja ver siempre aplicada de diversas maneras: con empastes gruesos, sin dirección establecida y a veces muy suave con brochazos. En estas obras vemos a un Helnwein mucho mas abstracto que en las otras (donde se muestran obras mas figurativas acercadas a un realismo 6 ), donde deja al descubierto una pincelada y una obra que no requiere ser real pero que no deja de ser portadora de un discurso político y social; estos cuadros no son obras aisladas sino que siguen dentro de su propia línea personal sólo que demuestran otra faceta. En estos cuadros nos seguimos enfrentando a un Helnwein que maneja unos brillos y unas transparencias especiales que le dan a su obra una categoría de artista con un gran virtuosismo técnico que demuestra su influencia y atracción por los grandes maestros.

3.2.2 Acuarela

De todas las técnicas con las que trabaja Helnwein, podemos decir que la acuarela es una técnica que ha dominado y que maneja a la perfección; con la ayuda de un proyector de imágenes, proyecta sus fotografías en la pared donde está la tela y crea las obras mas impresionantes en cuanto a técnica. Aunque está considerado como un fotorrealista, el manejo de la acuarela en obras fotorrealistas sugiere resultados muy diferentes a los que se ven con el óleo o el acrílico ya que en ella nos muestra la luminosidad y la transparencia. Sabemos que la obra está basada en una fotografía, pero sabemos que es pintura, lo que da un resultado muy diferente al de los demás hiperrealistas. 

La intención de Helnwein es la de mostrarnos la realidad de manera fotográfica ya que  considera que lo que vemos por medio de la fotografía nos parece siempre más real,  y que esa es la manera con la que vemos el mundo especialmente relacionándolo con el del cine y la televisión. Al recorrer  sus temas de violencia y horror en pinturas que están  basadas en fotografías, nos causa un impacto tal como si fueran vistas en un documental;  la realidad fotográfica en el contexto artístico  genera mucho más impacto que la de documento socio histórico. Esto resulta muy curioso y propone el cuestionamiento y la profundización sobre todo el arte entendido como si el mundo supiera en su interior que el arte es una manera de representar la verdad, y que en su verdad nos permite el acercamiento con la realidad.  Esto se debe a que el mundo del arte se centra en otro rango, pero no todos tienen el privilegio de comprender la importancia de relacionar y entender que ese rango refleja y se entreteje con todos los demás; solo que a diferencia de los demás el arte en su fin de representación, siempre es más metafórico y subjetivo.


“El mundo, como lo dice Heidegger, es el mundo para la muerte. El mundo donde la comunicación se ha convertido en el estatuto mismo del anonimato. Hoy más que  nunca somos cultura de la imagen. Nominalismo tecnológico donde, entre lo representado y la realidad, el hombre prefiere lo representado como el único consuelo factible a su esquizofrenia. Al fin y al cabo, es mejor mirar un noticiero donde se habla de la muerte de nadie que oír de la injusticia cometida con el que está a mi lado.” 7


Este final es muy lógico porque la muerte de nadie se refiere a alguien que me es ajeno y en gran medida no me permite involucrarme, puedo dudar de lo que no conozco  mientras que el que está a mi lado me afecta de manera más directa e involucra mis sentimientos; no me es ajeno, siempre la elección del silencio resulta un engaño cómodo.

3.2.3 Trabajos sobre Papel

En los dibujos de Helnwein, ya sea en crayones o pasteles, nos encontramos con obras que están llenas de colorido ya sea puro o mezclado, frío o cálido, generalmente nos recuerda un poco lo que vemos en los cómics o el dibujo de los cuentos, con dibujos animados como los de Walt Disney. La obra de Helnwein está caracterizada por un estilo único en el que deja ver  su propio trazo, lo cual refleja una mano precisa y delicada que a veces se ve contrastada con una mano un poco nerviosa y alterada. Un punto exacto de tensión. Casi siempre nos encontramos con una manera de dibujar por medio de líneas muy delgadas y finas como si tejiera con un hilo muy delgado.

En sus obras se revelan transparencias y al mismo tiempo líneas gruesas con las que se podría decir que raya sus dibujos, que se enfrenta al papel y se enoja, que lo raspa  haciendo un contraste entre la precisión y la inmediatez nos encontramos con diversos temas, pero en todos ellos existen elementos en común que nos sugieren una animación por parte del artista, como si ilustrara un libro  de cuentos de Edgar Allan Poe, donde el contenido no tiene nada de fantasioso ni que vayan dirigidos a los niños, sino que está abordando una serie de denuncias que hasta los mismos adultos somos incapaces de contemplar.


Algunos de sus trabajos sobre papel nos enfrentan a mundos mágicos y misteriosos que resultan un poco cómicos a primera vista, pero al mismo tiempo nos producen escalofríos y temores, ya que en ellos vemos sátiras y pesadillas como si fueran sueños raros y monstruosos,  ninguno de sus dibujos va de acuerdo a imágenes que mantengan una continuidad con la razón lógica sino que están construidos en un mundo subjetivo.


En sus obras hechas a tinta encontramos un vínculo directo con las del artista Francisco Goya, en las que se deja ver una mano muy fina y muy precisa. Mantiene siempre un excelente manejo de la iluminación haciendo cambios no muy bruscos entre luces y sombras que reflejan  claramente la intención del artista siguiendo las reglas básicas de construcción del dibujo convencional, en el que solamente con un color se puede definir la luz por medio de trazos delicados y abiertos; mientras que para conseguir un sombreado los trazos deben ser más juntos y aplicando más color para obtener el efecto de lo que es el volumen.

3.2.4 Fotografía

La intención que revelan las fotografías de Helnwein es utilizar la cámara como una herramienta documental. Sus fotografías siempre se han visto como algo experimental en su obra, pues ha hecho estudios de personas en las que él dice encontrar, en el mismo rostro, varios rostros,  y en ese rostro varias expresiones. La cámara para él es un instrumento con el que puede transformar y captar la esencia de las cosas y de las personas.  Se ayuda de ésta para generar impacto en el espectador ya que hace fotos como puestas en escena donde se refleja el movimiento, es decir, aparecen secuencias de niños golpeados o rostros desfigurados registrando en los negativos cada movimiento como la secuencia de una película. Otro método que utiliza como fuente de creación, son los estudios fotográficos de rostros al estilo retrato; trabaja con todo tipo de ídolos y figuras importantes del siglo XX, como mencione antes, artistas de Hollywood, cineastas, grupos de rock, etc. Y en ellos experimenta con diversas técnicas creando muchos efectos, como son los oscuros (negro sobre negro), o a blanco y negro con veladuras de pintura, otras veces se vale de computadora para manipular, corregir y transformar. Algunas veces utiliza la cámara al estilo tradicional; otras veces juega con aplicaciones de pintura en óleo y acrílico en las que pinta encima haciendo una foto pintura. Una de sus más importantes creaciones es la de tomar fotografías en las que pinta con negro dejando ver de primera impresión solamente oscuridad; pero al acercarnos nos encontramos con una luminosidad tenue revelando la fotografía de algún personaje; esto tiene la intención de que el espectador se acerque y ver detalladamente  para descubrir la imagen. Este efecto de “misterio revelado” recrea la impresión de ser una pintura construida a base de finas capas. Todos sus efectos siempre están basados en la realidad, es decir, que nunca se ven sus imágenes sacadas del contexto de la realidad como hacen la mayoría de los fotógrafos actuales.

Al trabajar con la cámara, la intención de Helnwein es usarla como una herramienta más para crear como son para él el lápiz o el pincel. No es un artista que se dedique al revelado en el cuarto oscuro, simplemente utiliza la cámara como un soporte más para crear y transformar sus ideas en obras de arte. Para él, la lente es  como un ojo humano por medio del cual se observa el mundo, la historia;  un ojo que es testigo de lo que sucede en el tiempo y lo atrapa y lo  captura.


Logrando vincular la pintura con la fotografía o simplemente comparar y diferenciar los resultados logrados entre estas dos técnicas, Con cada personaje o celebridad  que trabaja intenta crear atmósferas que revelen la personalidad del fotografiado,  cuando se fotografía a sí mismo intenta ser el modelo y transformar su personalidad para convertirse en una intención.  Otras veces trabaja con niños, sus modelos preferidos son sus propios hijos; los disfraza y transforma para crear ambientes que hablan sobre el maltrato y el sufrimiento de los niños en el mundo real; los resalta como las victimas del futuro logrando que sus fotografías  parezcan, más que una obra artística, una obra de denuncia que revele  los terribles abusos dentro de las sociedades, haciendo creer al espectador que las fotos son reales como si las extrajera de un periódico actual  y no creaciones artísticas que muchas veces pueden perder impacto o credibilidad.


Por eso la intención última de Helnwein es la de abarcar el arte en los escenarios político- sociales llevando mensajes que vayan más allá de lo amarillista,  dejando a un lado las emociones internas y personales de sí mismo, intentando abarcar cosas que sean universales y que no queden atrapadas en museos y galerías sino que sean llevados al exterior, al mundo real donde todo tipo de gente pueda interactuar con su obra y lograr una reflexión sobre el mundo y así crear un impacto social que refleje nuestro tiempo y espacio. Por eso su arte es tan controvertido, pues está convencido de que los valores que planteamos y los que realmente ejercemos como sociedad  son  completamente distintos.

3.2.5 Teatro

El director de teatro Peter Zadek, quien es considerado uno de los directores más importantes de Alemania, le pidió a Helnwein que diseñará y colaborará para varias obras de teatro. Estas tuvieron un gran impacto en él público a causa del dramatismo y lo controvertidas que eran las puestas en escena y los vestuarios. Pero ni a Helnwein ni a Peter Zadeck el público los tomó en cuenta,  pues estas obras, junto con las que participó Helnwein, no ganaron premios y dejaron de recibir enormes audiencias.

La idea principal de Helnwein al diseñar los vestuarios y las escenografías para el teatro  no está aislada de la idea que tiene cuando pinta un cuadro o cuando toma una fotografía;  continúa apegado a su discurso artístico que es siempre lo controvertido y la denuncia.  Para la obra de Macbeth I, II(1988),Macbeth III (1995) de Shakespeare,  del director Hans Kresnik en Berlín (ganadora del premio del teatro de Berlín)


Helnwein, decidió diseñar los vestuarios y el maquillaje muy similar a sus propios autorretratos;(que se verán mas adelante) colocó vendajes sobre los rostros de los actores y resaltó las expresiones de horror con maquillaje que él también diseñó. Para Helnwein la obra de Shakespeare fue muy útil, ya que lo trágico y oscuro de sus personajes son una fuente de inspiración  para su obra. La intención de Helnwein al hacer trabajos para teatro no aísla el parecido que pueda tener este escenario con el de una acción ó el de un happening mostrando sus diferencias en el condicionamiento del ojo del espectador; pero; al ser sus puestas en escena tan grotescas e inesperadas, sí podemos considerar la reacción del público como una acción (performance). La integración que hace Helnwein sobre la escenografía es exaltar los elementos modernos e industriales para que se vean contrastados con lo grotesco de los personajes y al mismo tiempo con la obra de teatro en sí. Para la obra de Passolini, Helnwein cubrió todo el piso del escenario con una manta inmensa en la que pintó una obra un poco abstracta con pinceladas muy marcadas con la que podríamos pensar que era un cuadro más del artista; logró integrar perfectamente su expresión artística al teatro y dentro de sus creaciones aparece siempre su estilo personal,  la visión de poder  lograr en tercera dimensión el mismo efecto que tienen sus obras  planas, pictóricas y fotográficas, es como si sus personajes salieran de las obras a moverse. Y dentro de todas sus creaciones siempre su línea personal, su sello, ya que aunque sean diversas obras de teatro hay un vínculo entre el diseño de sus vestuarios, la puesta en escena o el maquillaje de los actores con sus fotografías ó sus niños con rostros desfigurados. La violencia y fractura del hombre reflejada en el cuerpo como transición y desfiguración presentes en sus obras. 

3.3 Nuevo uso de los medios

 3.3.1 Diseño de disco compacto y portadas de revistas. 

Si hablamos de que la intención principal de Helnwein es llevar el arte a las masas, una manera de acercarse al público que representa la juventud es por medio de elementos que la misma utiliza, por eso el objetivo que tuvo, al ser contratado por el grupo “Scorpions”,  para  diseñar la portada del disco, fue llegar a ser identificado por los jóvenes. En la portada del compacto llamado Blackout  donde aparece Helnwein con su autorretrato en un grito desesperado, con la cabeza vendada, y por supuesto, la ceguera indicada de los ojos por tenedores que le punzan y le impiden ver; todo esto es parte elemental en su obra, por lo que, es muy fácil identificarla. Lo mismo sucede con sus múltiples portadas para revistas en todo el mundo; mas de una vez Helnwein dijo en una entrevista que su intención es la de poder diseñar y aparecer en todas las revistas más leídas e importantes a nivel mundial. A lo largo de su trayectoria artística Helnwein ha logrado aparecer en las revistas mas leídas e importantes  a nivel mundial por mencionar a algunas tenemos Times, Stern, L´Espress, Zeit, etc. Así como en varios periódicos de Viena y Alemnia.

3.4 Temática

“Pintores modernos si se quiere, artistas de la vida, pero también cronistas de la muerte, de la pólvora, la sangre. Atraviesan los modernos tiempos, con su desgarre y crueles eventos.”(Baudelaire.)

La temática que aborda Helnwein está centrada en el ser humano representado como un ámbito de terror y de sufrimiento. Con estos elementos, aporta a la humanidad, por medio de lo visual, un discurso de denuncia hacia el entorno social y político gestado en el siglo XX, refleja vaciamiento y soledad. El dolor interno se torna tan fuerte que se refleja en las miradas y expresiones de cada rostro con el que trabaja, pero al mismo tiempo es atractivo y sensual.

Valiéndose de vendajes y elementos quirúrgicos, de sangre y escenas violentas, se atreve a destapar las más terribles verdades de las  que el hombre sabe que está infectado. Cada obra de Helnwein está permeada de gritos desesperados que denuncian un vacío doloroso, congelado e instaurado en una “sociedad civilizada”que no hace más que demostrarnos lo “ficticia”, primitiva y enferma que es .

“El terror, la angustia, el aislamiento, la descomposición, dominan toda su creación. Su devoción por lo monstruoso, lo deformado o lo enfermo ha sido interpretada de forma muy variada como una reacción en compromiso al mundo y a la humanidad.  En los espacios siniestros y los cuerpos descarnados, parece incorporar las calamidades de la civilización moderna.” 8

Siempre nos muestra personajes sufridos, victimas que con toda veracidad técnica, es decir, de lo más real y eficaz, nos exhiben las terribles experiencias que se viven en el mundo a través, de las noticias y los medios de comunicación. Lo que él hace es representarlas con valores puros y estéticos pero que no dejan de causarnos impacto y horror al contemplarlos, para así poder crear esa conciencia histórica que tanto presumimos y que realmente nunca hemos tenido.


Helnwein aborda desde el sufrimiento hasta los grandes íconos del siglo; desde pensadores y filósofos hasta  actores y músicos prestigiados. Siempre está poniendo en juego el valor que le damos a ciertas personalidades y cómo convertimos en nuestros nuevos dioses.  Al ser austriaco,  juega con la tradición filosófica alemana exaltando al superhombre de Nieztche a modo de sátira, resaltando que hoy en día cualquier personaje público y adinerado puede ser un ídolo, un héroe, y que lo podemos representar a manera de           super hombre  casi con cualidades divinas, porque hoy en día al ser esos nuestros valores primordiales necesitamos ídolos con esas características. Comprueba así, que somos realmente dominados por la cultura de la imagen.


También utiliza la iconografía cristiana, pero a ésta le da nuevas lecturas para revalorar la simbología que durante toda la historia le hemos atribuido; pone en juego desde el formato, como es el tríptico, hasta el contenido, donde mezcla los valores religiosos y morales con los valores nuevos como son la publicidad y la mercadotécnica, juega con elementos fantasiosos; por ejemplo: La Virgen María pero con Mickey Mouse; o poner  a Picasso con
Donald Duck. La perdida del significado de cada valor, o bien dicho, de los símbolos, ha adquiere la posibilidad de plasmar como un ángel, en una obra que representa la anunciación, a un ratón de caricatura, esto es algo que solamente puede hacer alguien que, de entrada, crítica los valores que evocan la religión y la sociedad, ya que se educó en un colegio ortodoxo y que quedó cautivado por el mundo a través de los cómic, o bien, un artista que se atreve a decir que de arte ha aprendido más de Walt Disney que de Leonardo Da Vinci.     

3.4.1 Presencia de los niños en su obra.

La mayoría de la obra de Helnwein es representada con niños; utilizados como una especie de denuncia a las generaciones pasadas para lograr un cuestionamiento sobre el mundo del mañana. Por medio de los niños mantiene un vínculo con lo histórico, ya que considera la historia como una ciencia capaz de explicar los hechos pasados que servirán como instrumento para entender los hechos presentes y futuros.

La inocencia de un niño puede ser la herramienta más próxima para hacer visible la crueldad del mundo construido por adultos; en ellos se puede apreciar el mundo de una manera más sensible y “humana”, o bien puede entenderse como una identificación; si ese niño maltratado soy yo.


La idea de Helnwein al utilizar niños en su discurso artístico tiene que ver con un entorno social e histórico que él mismo presenció en su infancia. Helnwein nace en Viena en 1948, en un mundo destruido y dividido por la guerra; le tocó descubrir los horrores que se generaron por parte del nazismo en Alemania y el maltrato humano en los campos de concentración.  Su primera manifestación en contra de este movimiento nazi fue cuando decide pintar un cuadro donde una niña sentada comiendo cereal está muerta en la mesa y por abajo  aparece un mensaje que fue publicado por una revista europea dirigida al Dr. Gross 9 en él que dice:


Querido Dr Gross: Cuando estaba viendo el “Holocausto” (programa de televisión) pensé de nuevo en su actitud como fue reportada por el Kurier. Y como este es el Año del Niño quiero aprovechar esta oportunidad para agradecerle en nombre de los niños que se fueron al cielo bajo su cuidado. Agradecerle de que no fueron” inyectados a la muerte” como lo llamo usted, sino que simplemente se murieron por ingerir alimentos envenenados,


¡saludos alemanes!

Atte: Gottfried Helnwein


Esta carta fue la excusa directa para que el Dr Gross., al subir al poder como jefe de estado en 1979, decidiera renunciar; este hecho hizo que hace que Helnwein se diera cuenta del impacto social y denunciante que puede tener el arte.


Pero no toda su obra está directamente relacionada con el holocausto, sino que también está centrada en los abusos cometidos por la humanidad, especialmente a los niños,  Aparecen muertos, golpeados, violados, ensangrentados entre otras cosas terribles; todo el dolor está depositado en el cuerpo, como si en el coser el cuerpo se cerrara la herida y se encerrara  también el dolor. Muestra cómo el mismo hombre es capaz de destruir en el otro la materia de lo que él mismo está hecho.


Otra serie importante que desarrolló Helnwen, es la de una obra a gran escala, titulada: Angéles Dórmidos en la que aparecen fotografías con los rostros de unos fetos a partir de
los siete meses, ya completamente formados. Este concepto es muy confuso porque las obras no revelan si los fetos están vivos o muertos, el título de la obra nos remite hacia dos polos; por un lado puede ser que estas criaturas están vivas y morirán al nacer; otra posibilidad es suponer que ya están muertos ya que las fotos de fetos estáticos no revelan nada.

Esta serie realmente contienen una fuerte impresión a nivel psicológico para el espectador, pues el discurso que provocan estas obras son realmente tristes; lo que resulta impresionante es que ninguna de estas obras tiene visualmente un contenido de horror o violencia, no aparecen deformes, ahogados, ni ensangrentados, pero al contemplarlos provocan una nostalgia y un sufrimiento quizá mayor que algunas otras obras que él mismo ha creado. Poder jugar con las emociones y sensaciones del espectador es una virtud muy valiosa en cualquier artista. En esta serie, la reacción del espectador es emotiva, se ponen en juego muchos factores. Por otro lado si estos seres (fetos) están en proceso de llegar a la vida, vivos, se está planteando un discurso que crítica la impotencia y la injusticia de nacer  como victima.


Estéticamente, estas fotos no son una creación del artista ya que son una serie de imágenes sacadas de la vida real, todos los seres representados son diferentes; si se observa con detalle uno nota que contienen rasgos físicos distintos. Pero Helnwein esta modificando la mirada y la intención de la imagen haciendo de una foto científica una artística, cambiando el concepto y vinculándolo con una serie de conceptos en los cuales exalta la situación vital del ser humano, la no posibilidad de elección en cuanto al tiempo que nos toca vivir, ni quienes serán nuestros padres, etc.


La intención de provocar conciencia y dolor al contemplar obras donde se ven niños abusados no es más que la intención de despertar en los adultos, y hasta en los mismos
niños; lo que el abuso significa; y para esto pone ejemplos, como el del holocausto, el fascismo, las guerras sociales, políticas y religiosas, para señalar hasta dónde el ser humano puede llegar a destruir.

Al ver su obra podemos llegar a creer que él mismo fue torturado y golpeado de niño; pero él argumenta que, al estudiar de niño en una escuela católica, fue como si hubiese sido torturado en cuanto a sus ideas ya que siempre vivió reprimido en un sistema de educación radical. Critica profundamente este sistema educativo, y lo considera como la ventana directa al fascismo; Para él, estos sistemas de gobierno totalitarios son el producto de muertes y violencia, y el ha decidido representarlos y denunciarlos a través  de los niños.  Es lógico entender que la mayoría de los problemas humanos nacen de la educación temprana que se da en las escuelas y  en casa que dan esquemas que se repiten de generación en generación.


La obra de Helnwein transforma el concepto idealizado del niño visto a lo largo de la historia como divinidad o como “putti”, con sus valores como inocencia, belleza angelical y ternura; Fue hasta el romanticismo donde artistas como William Blake y Leopold Boilly, empiezan a cuestionar el concepto de la niñez poniendo a los niños como seres individuales y no como dependientes, ya que estos niños estaban encasillados en toda una serie de símbolos.


Al darse cuenta de esto, Helnwein, intenta darle una nueva dimensión al concepto de la niñez centrada principalmente en la fragilidad y el sufrimiento; pone a los niños como víctimas directas del mundo caótico al que vienen a enfrentarse. El hecho de que su propia infancia fuera aburrida, y como él lo dice “sin color”, donde la gente mayor era fea, ya que nunca se reía ni le interesaba divertirse; lo lleva a considerarla  un lugar parecido al limbo, es como él describe la Viena destrozada y gris que le tocó vivir.


Al nacer un niño siempre se oye un llanto; Helnwein denuncia la vida de seres que desde el nacimiento hasta la muerte habitan un llanto constante, hombres dolorosos que en sus miradas y en sus almas ve el constante sufrimiento.  Por eso, se da cuenta que representar niños puede ser un arma para manifestar toda una serie de diferentes críticas sociales y políticas que enfrenten y desmitifiquen el valor que nos atribuimos como sociedad civilizada. Elegir niños, representa la posible identificación con generaciones anteriores, y la identificación con la propia niñez. Los niños son una mirada directa hacia el futuro próximo.


Las obras generalmente nunca nos muestran la escena de la violencia en sí, sino que nos muestra escenas en las que él aparece como resultado de la violencia;  ya sea golpe, violación, maltrato o malformación etc. O bien, a veces nos encontramos con representaciones que nos sugieren la violencia como un antecedente; esto es  algo que Helnwein hace a propósito, ya que se da cuenta de que es mucho más fuerte el poder que tiene la mente del espectador para viajar e imaginarse cosas peores de las que se ven. Ese poder de la mente para construir y estimular es algo que el cine de Alfred Hitchcok ya nos había enseñado: lo presentido (oculto) es mucho peor que el terror en sí. “La genialidad hithcockiana reside en saber mantener siempre un plano superficial aparente en que se juega la intriga a una primera visión de la película y un complejo compacto mundo de referencias simbólicas que, sin embargo tienen todas ellas rendimiento dramático en la acción” 10


Esas criaturas que vemos representadas como victimas en la obre de Helnwein no son sólo representaciones pues parte de su discurso es enseñar que a lo largo de la historia los niños han sido victimas, pues en las guerras y las masacres nunca han quedado exentos. Basta ver los sucesos de la segunda guerra mundial donde las peores torturas fueron hechas a niños en los campos de concentración y en las cámaras de gas.

 3.4.2 Autorretratos:

En sus transformaciones y autorretratos podríamos decir que Helnwein se ve a sí mismo como víctima y como  mártir. Utiliza instrumentos quirúrgicos y vendajes para transformar su rostro y su imagen en la de alguien que se encuentra sufriendo y que está siendo victima de violencia y maltrato. Estas transformaciones, o bien dicho deformaciones, son parte de las características de su misma obra no solo por el hecho de reflejar cómo se ve a sí mismo, sino por el hecho de ser la víctima que refleja: cómo el hombre se ve a sí mismo; es decir, su intención no es enseñar partes autobiográficas, sino la de reflejar las partes esenciales de la humanidad, la del hombre que se encuentra en un constante grito de desesperación, revelando el dolor del ser humano en el cuerpo para hacerlo visible. Así, vemos a Helnwein vendado y con instrumentos quirúrgicos por todo su rostro y con tenedores picándole los ojos para no ver. Todas estas representaciones van directamente hacia el campo de lo simbólico y de lo subjetivo en el que se coloca la verdadera esencia del ser humano desmitificando la idealización misma que hemos construido del hombre.

Debemos entender que Helnwein entiende muy bien lo que es la iconografía y que el hecho de elegirse a sí mismo como modelo para crear y convertirse él mismo un nuevo icono; no sólo por sus fotografías en la que se pinta y se disfraza, sino en lo que se impone en su vida diaria, hasta en su manera de vestir. La gente que va en contra de lo establecido o que busca salirse de los parámetros normales, es gente que, en cierta manera, está buscando atención y al ponerse en una obra a sí mismo desfigurado refleja, la autocomplacencia que nuestra sociedad habita.  Todo el tiempo está jugando con una metamorfosis de lo que puede llegar a ser: por eso se disfraza de mártir, de oficial nazi, de golpeador, de soldado, etc. Y todo esto de manera muy exagerada nos remite a que en realidad somos seres que nos disfrazamos con máscaras todo el tiempo porque nos da miedo mostrarnos tal y como realmente somos. La sociedad nos enseña a mantener nuestro estado de pureza aparente y a  cambiar solo si es para ser aceptados o para ser igual a los demás. Nunca somos como realmente somos. Aunque la gran mayoría de su obra esta compuesta de series de autorretratos, ya sea en pinturas o fotografías, Helnwein dice que la intención de su obra no es la de ser autobiográfica ni de proyectar sus propios deseos, miedos o frustraciones, ni que su proceso de creación tenga la intención de ser terapia para él mismo. Ante estas posturas siempre habla de él mismo como modelo para transmitir y reflejar los valores y los temas universales, ya que su arte pretende dirigirse al mundo cuestionando la historia, el tiempo y el espacio. Él mismo se utiliza como una herramienta más para preocupar al hombre por el hombre que es el tema central desu obra.

 

continúe al Capítulo IV

o va a:

Introduction            
Capítulos:
Conclusion            

 

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